[ACTUALIDAD]
Presentación Ensayo sobre Francisco Umbral . EL pasado viernes día 24 de mayo de 2019 tuvo lugar la presentación del ensayo sobre Francisco Umbral, “Francisco Umbral y la desquiciada eufonía” (Manuscritos, 2019), de Diego Vadillo López, en la Biblioteca Municipal Luis Parra de Villanueva del Pardillo. Ver información en Nota de Prensa ...
[RECIENTES]
Publicación en EL Mundo del artículo dedicado a Pitita Ridruejo por Umbral. ...
Entrega del Premio de Columnismo Francisco Umbral para Jóvenes escritores. Valladolid 2019 El miércoles 8 de mayo tuvo ...
La localidad madrileña ha celebrado, como viene siendo tradicional, la entrega del "Premio de Columnismo Francisco ...
EL ARTÍCULO [del día] 13-02-1997, EL MUNDO
Bill y el rinoceronte
Ahora que en el Teatro de la Abadía se ha celebrado un ciclo de teatro en homenaje a Ionesco, ya sabemos quiénes son sus metafóricos rinocerontes. Los rinocerontes son los ordenadores. Bill Gates ha estado en Madrid y alguien debiera haberle llevado a ver Rinoceros, si la ponen, para que se entere de en qué nos está convirtiendo él a los humanos/humanistas que nos arreglábamos con veintitantos signos para entender a Shakespeare o explicar a Kant. El ordenador rinocerontiza al usuario. El ordenador tiene color y piel de rinoceronte y la agresión de su prosa elemental avanza hacia nosotros como un cuerno. Un ejecutivo sin ordenador es como un rinoceronte sin cuerno. Mi amiga Inmaculada del Castillo dice que ama su ordenador, pero sospecho que ta,bién ama a algún señor normal, ni computadora ni rinocero, vestido de Armani. Bill Gates nos pregunta: - ¿Se imagina hablando a su ordenador como si fuese un amigo? No. Porque el amigo te cuenta las que le han abandonado, te da tabaco, paga alguna que otra copa, escucha las que te han abandonado a ti, te presta diez mil de vez en cuando y hasta hace de coartada con la santa esposa. El amigo no dice «Pausa» cada vez que hacemos una pausa en la conversación, porque quedaría rarísimo. Pues el ordenador sí. He visto a Bill Gates en Madrid. Se deja un flequillo colegial para que no veamos el pedazo de cerebrón que tiene. Es el Anticristo, pero sólo va de primero de la clase. Ahora nos tranquiliza diciendo que el papel no desaparecerá nunca. Supongo que se refiere al higiénico. Dice que el papel «tiene unas posibilidades infinitas». O sea que le perdona la vida a Gutenberg. Futuras posibilidades del papel: limpiarse los esfínteres, liar porros y chupar la goma de los sellos de Correos, que flipa. La biblioteca de Ortega ha sido declarada (un poco tarde) bien de interés cultural. Esperemos que dentro de poco no nos vendan un disco duro y diminuto, en Crisol, con toda la biblioteca de Ortega en cinco centímetros. Porque una biblioteca como ésa es también el olor de los libros polvorientos, el sabor del aire donde respiró el maestro, los tabacales del tiempo que él se fue fumando, la página que dobló, el párrafo que subrayó, el contacto de su mano gastada entre la harina de las hojas. De eso Bill Gates no sabe nada. Y sus ordenadores/rinocerontes se dedicarán a pastar en las viejas y nobles alfombras de la biblioteca, rayando los muebles antiguos con el cuerno. Me imagino el cadáver de la España invertebrada tras el paso en tropel de las máquinas rinocerónticas. Bill Gates, qué mono. Bill Gates, tu madre. Según un reciente informe, «la gente ve como de cartón piedra a los políticos», en la tele. Como tiene uno escrito, donde se ve a un político es en una página de Haro, Pedro J. o Pradera. 44 millones de americanos «arrepentidos», o sea un 24% del país, ha renunciado al gran sueño del poder y el dinero. Desertan de su ordenador y se van a vivir al campo. Prefieren recibir el mensaje a rayas del lince, el suspiro de la flor, la leyenda del viento en el desfiladero, mejor que recibir un fax. Pero aquí nosotros seguimos siendo los paletoides de la máquina, los «ogros filantrópicos» de Octavio Paz.


Powered by Comunicación Singular S.L.